“La mariposa nace como oruga, un animalito que no tiene casi importancia, insignificante, chiquitín, que cualquiera lo puede pisar, que no es nada, y, esta oruga, se mete en su capullo, que ella misma construye. Un símbolo muy representativo de lo que una persona debería de poder hacer con su vida: Elegir.” Con estas palabras, cargadas de fábula y de reivindicación, mi amiga Silvia Heredia describe los procesos de organización y resistencia que desde hace años se viven en los distintos países de América Central.
A Silvia la conocí, por primera vez, hace cinco años en mi primera visita a Honduras. Más tarde, a lo largo de 2010, la reconocí y compartí con ella y con la increíble gente de ‘Paso a Paso’ esfuerzos, luchas, procesos e injusticias a la par que confidencias, risas, rones clandestinos y esperanzas. Como digo es mi amiga, y además una de esas de las que uno está orgulloso de hablar allá por donde va. Lleva ya más de diez años viviendo en la intensa Rivera Hernández de San Pedro Sula trabajando y acompañando a un pueblo que ya es el suyo. Ahora, también, es un testimonios con rostro de los muchos que aparecen en el retrato coral de ‘El Vuelo de la Mariposa’, el vídeo que encabeza esta entrada y del que hoy me apetece hablaros.
En palabras de sus autores, este ‘Vuelo de la Mariposa’, “es un documental sobre la realidad mesoamericana, lugar de explotación y violencia, lugar de esperanzas y utopías”. Este trabajo busca reflejar, a través de distintos testimonios de varios países, los procesos de transformación que desde hace años se están viviendo en esta zona tan peculiar del mundo. En sus palabras, “las organizaciones populares, a partir de un momento de inmanencia, de auto transformación y de organización interna, trascienden su palabra y su esfuerzo en aras de posibilitar la articulación en redes y vínculos con otros pueblos y otras luchas”. Un servidor, que tuvo el orgullo de vivir en su propio pellejo la consolidación de la Resistencia (pacífica) hondureña, tiene muy claro que estas luchas nos marcan el camino y que tal vez debiéramos prestarles mucha más atención de lo que habitualmente hacemos. Nos van un paso por delante en este recorrido de lucha por otro mundo posible que, entre todas, recorremos.
Ahora buscan financiación para terminar su trabajo y exhibirlo. Habrá que ponerse manos a la obra y ver cómo podemos colaborar con ellos para que la verdad se sepa y se multiplique ya que, al igual que el vuelo de una mariposa, “no importa la fuerza de la opresión, la lucha y la resistencia siempre vuelven a surgir”.
Cuando por fin empiezo a abordar este artículo, tras un largo día cargado de datos, desazones, rabia, horror, imágenes, opiniones y análisis, van contabilizados 358 muertos a causa del escandaloso incendio de la Granja Penal de Comayagua en Honduras. 358 muertos. La cifra, sin duda, subirá según pasen las horas y lleguen más noticias desde los hospitales a donde han llevado a los heridos graves. No tengo problema en afirmar que, al escribir estas primeras líneas, tengo un nudo en la garganta. Con Polache cantando de fondo ‘Consulta celestial‘, me aferro a mis notas, las que llevo recopilando a lo largo del día, para ofrecer lo más objetivamente posible algunas claves que ayuden a entender la sinrazón que se ha vivido hoy en el centro de la República de Honduras. Me baso, aparte de en la información personal que acumulo de años, en la que ha proporcionado el Diario Tiempo y, fundamentalmente, en la cobertura especial que Radio Progreso ha hecho a través de todos sus canales. El análisis lo haré a través de 10 claves para entender lo que ha pasado, 10 actos imperdonables y 2 conclusiones.
10 claves para entender lo que ha pasado:
Vamos con estas claves a hacer un recorrido de más a menos en profundidad de análisis, empezando por las más evidentes. Así, lo primero que cabe resaltar es que la Granja Penal de Comayagua tenía una sobrepoblación de en torno a un 400%. En un edificio para 250 privados de libertad vivían hacinados aproximadamente 850. Va a ser muy difícil hacer los cálculos de fallecidos, supervivientes y fugados porque muy probablemente los responsables del presidio no supieran el número exacto de internos que había en el momento del incendio.10 actos imperdonables:
Repasamos ahora, tras el análisis de las claves, diez actos dentro de todo lo que ha sucedido en el día de hoy que provocan, cuando menos, la indignación de cualquiera. Por que se sepan. La primera de todas, por sangrante, es que testigos aseguran que los policías dejaron a los privados de libertad en el momento del incendio calcinarse antes que dejarles salir.
2 conclusiones:
Y, ahora sí, me voy a descansar y a posar todo este día cargado de información y drama. Mañana, más.
Artículo de opinión analizando los acontecimientos del año 2010 en Honduras, publicado por el periódico A Mecate Corto.
Artículo sobre la realidad del barrio hondureño de la Rivera Hernández publicado por el periódico A Mecate Corto.
Artículo sobre la realidad de Honduras tras el golpe de Estado de junio de 2009 bajo el prisma del pasado Mundial de fútbol, publicado por la revista Anoche tuve un sueño.
He recorrido el océano. He cruzado medio mundo.
He acariciado las nubes con mis dedos
encaramado a la cima del Merendón.
He visto amanecer. He visto atardecer. He visto el cielo
abierto, el cielo en llamas, el cielo pintado, el cielo de una alucinación.
He visto animales nuevos, plantas nuevas, temperaturas
nuevas.
He viajado por paisajes imposibles, por bosques infinitos,
por cumbres irreales, por playas inesperadas.
He viajado bajo la manaca y el malinche,
a través del nublado y sobre los bordos,
en la espesura de palma y entre caminos de tierra y polvo.
He descendido ríos eternos, he surcado las olas revueltas en
la fragilidad de un cayuco, he recorrido senderos y pasajes ocultos.
Me he bañado desnudo en el mar Caribe
de noche
mientras en el horizonte peleaban los rayos.
He dormido en el suelo, he soñado en el cielo.
He aprendido a medir el aura.
He aprendido a curar con hierbas, con energía, con las manos,
con mis manos.
He sido campesino,
he ordeñado y he chapeado,
he recogido madera en la espesura.
He sembrado y he cosechado.
He sudado al sol del trabajo y he bebido agua fresca.
He echado de menos.
He bendecido niños, agua, fuego.
He sentado a la mesa del pueblo a alcaldes y ministros.
Me he agarrado a verjas de hierro, he saltado muros,
me he quemado entre el asfalto y el zinc,
he leído la verdad en las paredes.
Me he perdido en el infierno, he temido a la noche, me han
protegido el destino y la mala puntería, he mirado cara
a cara a la muerte. He sonreído.
He fracasado. He avanzado.
He regateado por el precio de un ataud. Lo he pagado. Lo he
cargado a mis espaldas.
He asistido a velorios de críos de veinte años.
He visto llorar a viudas de diecipocos.
He oído a las maras rezar rosarios a los muertos.
He llorado de rabia. He llorado de impotencia. He fumado
en pipa.
He gritado en la tormenta.
Me he vuelto loco.
He tenido en mis manos la vida, he apretado la mano a la
muerte.
He regalado una esperanza que no tengo.
Me he manifestado junto a los sin voz y por ellos.
Me he sentado a la mesa con ellos.
He celebrado con ellos, he rezado con ellos.
He cantado “No basta rezar” con ellos.
He luchado con la Resistencia, he sido señalado,
desprestigiado y respetado.
He reconocido la belleza ancestral en cantos, en
movimientos, en mujeres.
Me he sentido universo.
Me he enfrentado a los terratenientes, he ayudado al pueblo
a recobrar sus tierras.
Me he encarado con abogados mafiosos,
me he hecho respetar por los que oprimen al empobrecido
y un día medí mis fuerzas con un marero.
He comido poco, me he enfermado mucho.
He escrito versos, he escrito crónicas, he escrito cartas, he
escrito lo que no debía, he escrito demasiado poco, he
escrito tal vez mucho.
He sido pirata.
He luchado contra los elementos. Me he inundado. He
empujado al viento. He caminado sobre el mar…
…but I still haven´t found what I´m looking for…